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Reconstrucción mediante Expasión-Prótesis

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El procedimiento de expansión-prótesis (EP) constituye un método reconstructivo ampliamente difundido para la reconstrucción mamaria inmediata y diferida. Inicialmente su utilización se centró en la reconstrucción de mujeres mastectomizadas que no recibían radioterapia en las cuales este procedimiento constituía una opción de bajo riesgo para la enferma, accesible técnicamente para el cirujano y con unos resultados satisfactorios en la mayoría de los casos

Durante los últimos años el incremento de la reconstrucción mamaria inmediata ha generado un interés creciente en la utilización de la EP al constituir un procedimiento compatible con el concepto de mastectomía ahorradora de piel y mastectomía ahorradora de piel y pezón que actualmente prevalecen en la cirugía oncológica de la mama. Además, su menor complejidad frente a los métodos de reconstrucción autóloga, sus mejores resultados en comparación a la reconstrucción con implantes directos y su compatibilidad con la radioterapia postoperatoria hacen de la reconstrucción con EP un método de conocimiento obligado para los cirujanos que dedican su actividad al tratamiento quirúrgico del cáncer de mama

Ventajas de la Reconstrucción con EP

Las fortalezas de este procedimiento reconstructivo pueden resumirse en los siguientes puntos:

– Reconstrucción de calidad media-alta. Se trata de un método reconstructivo a partir del cual se puede generar un resultado óptimo en la mayoría de los casos, especialmente en mujeres con mama pequeña o mama mediana con escasa ptosis. En la calidad del resultado juega un papel determinante el tipo de mastectomía realizada y así las mujeres más beneficiadas serán aquellas en las que se preserve la mayor cantidad de piel posible, incluido el complejo areola-pezón (CAP), y cuya cicatriz sea poco visible

– Bajo índice de morbilidad postoperatoria. Si comparamos este procedimiento con los métodos de reconstrucción autóloga, la reconstrucción con EP presenta un menor índice de complicaciones durante el postoperatorio y una recuperación más temprana de la paciente

– Tiempo quirúrgico medio. La duración de un procedimiento de EP se sitúa a medio camino entre la cirugía oncoplástica conservadora y la reconstrucción autóloga. Cuando el procedimiento se realiza de forma unilateral presentará una duración en torno a las dos horas lo que permitirá la programación de otros enfermos en el mismo parte quirúrgico. Cuando el procedimiento es bilateral su duración se incrementa a las dos horas y media lo cual obliga a readaptar el parte quirúrgico con procedimientos de baja complejidad. Respecto al recambio del expansor, su duración media es de dos horas, incluyendo en este tiempo los procedimientos de optimización y retoques, lo que también permite la programación de otros enfermos en el mismo parte quirúrgico

– Permite la reconstrucción bilateral en mujeres de alto riesgo de tumores metacrónicos contralaterales. La baja morbilidad del procedimiento y la escasa ocupación del quirófano permite que la reconstrucción con EP pueda realizarse de forma bilateral en mujeres con tumores bilaterales sincrónicos o en aquellas circunstancias en donde exista un elevado riesgo de tumores metacrónicos contralaterales al diagnóstico, como son la existencia de antecedentes familiares, la edad temprana en la presentación del tumor o la presencia de histología de alto riesgo (carcinoma lobulillar in situ, hiperplasia atípica, etc). Asimismo, puede considerarse un buen procedimiento para la mastectomía reductora de riesgo especialmente cuando se asocia a una conservación del CAP. En líneas generales, la posibilidad de una reconstrucción bilateral con EP debe considerarse uno de los puntos fuertes de este procedimiento respecto a la reconstrucción autóloga ya que permite el abordaje de ambas mamas en un tiempo más reducido, una baja morbilidad y respeta los recursos autólogos para sus complicaciones o la aparición de nuevos tumores

Compatibilidad con la radioterapia postoperatoria. La irradiación postoperatoria de un implante o expansor se ha considerado una contraindicación absoluta para la reconstrucción mamaria inmediata con EP debido a la alta tasa de contractura capsular, deterioro estético y extrusión. No obstante, durante los últimos años se ha publicado diferentes experiencias en donde la irradiación se realiza una vez finalizada la expasión con una tasa de resultados satisfactorios en un grupo significativo de enfermas. En caso de fracasar este procedimiento siempre será posible el rescate mediante la utilización de un procedimiento autólogo

– Compatibilidad con la mastectomía ahorradora de piel y de piel-pezón. Actualmente uno de los elementos determinantes de la calidad en el resultado estético de la reconstrucción inmediata es la posibilidad de ahorro de piel y de piel-pezón ya que permite reproducir una mama similar a la original. En estos casos, el expansor constituye un instrumento que nos permite preservar el envoltorio cutáneo mientras la enferma se somete a los tratamientos adyuvantes para, en la segunda intervención, realizar la verdadera reconstrucción mediante la colocación del implante definitivo y la definición del surco inframamario

– Existe una segunda intervención para mejorar el resultado final. Aunque la necesidad de una segunda intervención siempre constituye un defecto para un procedimiento reconstructor, en este caso nos permite optimizar el resultado final de la reconstrucción y realizar el procedimiento idóneo en la mama contralateral siempre que sea necesaria la simetrización. Esta es la razón por la cual el resultado final de este procedimiento es superior al obtenido durante la reconstrucción con implantes directos

Debilidades de la Reconstrucción con EP

La reconstrucción mediante EP presenta también una serie de limitaciones, entre las que destacan las siguientes:

– Necesidad de una segunda intervención quirúrgica. La principal limiración de este procedimiento es la capacidad del servicio quirúrgico para programar el recambio del expansor en un tiempo razonable, si no existe esta capacidad para la programación del segundo tiempo quirúrgico no es posible la colocación del expansor durante la mastectomía

– Incremento de la asistencia en consulta externa. Una vez realizada la intervención quirúrgica, la paciente portadora de un expansor debe ser revisada en consulta externa para el relleno del dispositivo. Esta necesidad genera un incremento de las citas postoperatorias en consulta externa y por ello una mayor sobrecarga asistencial en esta área que será tanto mayor cuanto más voluminoso sea el expansor colocado ya que precisará más citas hasta conseguir su relleno completo

– Alta coordinación con los servicios de Oncología Médica y Oncología Radioterápica. Tal como se comentó anteriormente, la reconstrucción inmediata con EP debe articularse con el resto de tratamientos oncológicos que la paciente recibirá antes o después de la cirugía. Los dos tratamientos que más influyen en la coordinación de la expansión y de la sustitución por el implante definitivo son el tratamiento quimioterápico (neoadyuvante o adyuvante) y la irradiación de la pared torácica

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